Dos décadas de transformación nos han enseñado algo esencial: las empresas que evolucionan son las que nunca dejan de mejorar. Hoy lo vemos con Rogelio Vila, CEO de Equipe Cerámicas, que ha hecho del Lean un motor de cambio real.
Especializada en revestimientos cerámicos de pequeño formato, Equipe Cerámicas destaca por su diseño, agilidad y fuerte presencia internacional. Su crecimiento reciente ha ido de la mano de una apuesta decidida por la eficiencia y la mejora continua.
¿Qué os llevó a implantar Lean en vuestra empresa?
En línea con nuestra estrategia de búsqueda de la mejora continua, buscábamos un aumento de la productividad de nuestras plantas de fabricación de cerámica, para adaptar la producción a la demanda creciente que estábamos observando.
¿Qué habéis conseguido gracias al Lean?
Lo más visible han sido los resultados: incrementos de productividad superiores al 30%. Pero el verdadero cambio ha sido cultural. Hemos transformado la forma de pensar y trabajar del equipo. Ahora todos –literalmente todos– están volcados en la mejora continua, con una actitud constante de búsqueda y aplicación de mejoras.
¿Cuál fue el momento clave del proyecto?
Comenzamos con expectativas muy modestas, convencidos de que ya estábamos haciendo las cosas bastante bien y que el margen de mejora era limitado. Iniciamos un piloto en solo dos líneas de producción y, en pocas semanas y con una inversión mínima, vimos que estábamos mucho más lejos de la excelencia de lo que pensábamos. Esa revelación nos hizo ver lo peligrosa que puede ser la autocomplacencia y nos impulsó a transformar por completo nuestra organización productiva, basándonos en la filosofía Lean.
¿Por qué nos elegisteis?
Equipe es una compañía participada por el fondo Miura Partners. Fueron ellos quienes nos recomendaron contar con vosotros, dadas las excelentes experiencias que habían tenido en proyectos similares en otras participadas.
Cuéntanos alguna anécdota vivida con SGS Productivity
El inicio fue complicado. Como en todo cambio profundo, hubo escepticismo y cierta resistencia en todos los niveles, desde operarios hasta mandos. Desde dirección tuvimos que empujar fuerte al principio. Lo curioso es que ahora es el propio equipo el que empuja. No porque nosotros hayamos bajado el ritmo, sino porque ellos han hecho suyo el sistema Lean y quieren seguir avanzando aún más.
¿Cómo habéis visto evolucionar vuestro equipo a lo largo del proyecto?
La evolución ha sido espectacular. El equipo ha crecido en competencias técnicas, en compromiso y en liderazgo. Al principio, todo parecía una imposición. Hoy, la mejora forma parte de su día a día. Han comprendido el “por qué” y se han apropiado del “cómo”. Esa es, sin duda, la mayor garantía de sostenibilidad del cambio.
Finalmente, si tuvieras que definir la colaboración con SGS Productivity en una sola frase, ¿cuál sería?
Evidentemente, la definiría como MUY PRODUCTIVA