Moeve (anteriormente Cepsa) es una compañía energética española que lidera la transición energética a través de la producción de energías limpias, incluyendo en su estrategia la construcción de plantas de hidrógeno verde y biocombustibles de segunda generación, así como el despliegue de una de las mayores redes de movilidad eléctrica ultrarrápida en España y Portugal, que la consolidan como un actor clave en la descarbonización de la industria y el transporte.
¿Qué os llevó a implantar Lean en vuestra empresa?
A partir del año 2020 comenzamos a darnos cuenta de la necesidad urgente de adaptarnos con mayor rapidez a los cambios y desafíos que planteaba nuestro sector energético, mejorando la eficiencia de nuestros procesos en el área de proyectos de ingeniería y servicios técnicos.
Estábamos iniciando un proceso de profunda transformación, y la premisa de ‘no cambiar nada que más o menos funcionara’ ya no era válida. Necesitábamos urgentemente una nueva filosofía de adaptación y mejora continua. El ejemplo de otras industrias y sectores, donde este proceso de transformación ya había sido llevado a cabo en el pasado, nos sirvió de inspiración. Esto nos llevó directamente a Lean…
¿Qué habéis conseguido gracias al Lean?
A dos años de haber comenzado la implementación de Lean en nuestro departamento de ingeniería, se han conseguido importantes mejoras en algunos procesos clave como la gestión de la demanda de proyectos, lo que ha permitido mejorar la eficiencia en la gestión de recursos, tiempos de respuesta y coordinación interna con las plantas de producción que generan las demandas.
A partir de estos resultados alentadores, comenzamos a ver cómo desde los equipos se está dando mucho mayor foco al mapeado y diseño de los procesos, algo a lo que antes no se prestaba tanta atención. Gracias a este mayor rigor vamos poco a poco diseñando flujos de trabajo más robustos y mejorando el proceso de toma de decisiones. Un efecto colateral muy interesante ha sido el impulso a la digitalización de algunas áreas a partir de herramientas diseñadas a la medida de las necesidades planteadas por los nuevos procesos optimizados.
Al mismo tiempo, la implementación de iniciativas de mejora continua ha permitido eliminar silos y barreras internas, facilitando la comunicación y una colaboración más estrecha entre las distintas áreas y departamentos. Esto está teniendo efectos positivos, tanto a nivel corporativo, como de personas.
En cualquier caso, esto es un largo camino, del que todavía queda mucho por recorrer. A día de hoy, podemos decir que nos alegramos de haberlo iniciado.
¿Cuál fue el momento clave del proyecto?
En un área concreta en la que habíamos iniciado un proyecto piloto de mejora continua estábamos teniendo muchos problemas para convencerles de que de aquello iba a salir algo “tangible” que justificara todo el tiempo que nos estaban dedicando. Tras algunas semanas dedicadas a formación y mapeado de procesos, identificamos un “punto de dolor” (paintpoint) muy evidente: había importantes ineficiencias debido a trabajos imprevistos y una gran variabilidad en las demandas de servicio que recibían desde otros departamentos de la compañía.
Decidimos desarrollar rápidamente una herramienta digital para capturar datos en el día a día y poder realizar un primer análisis de lo que estaba ocurriendo. Al poco, presentamos a la dirección un primer dashboard (tablero) identificando las causas raíz. Cuando el responsable del departamento vio el tablero, se quedó gratamente sorprendido: por fin había datos visibles que confirmaban algunas de las intuiciones que tenían. Por otro lado, se pusieron de manifiesto otras conclusiones que, no siendo tan evidentes, sí eran relevantes. En cualquier caso, sobre esa base, ya se pudo comenzar a trabajar en iniciativas concretas para atacar los problemas. El proyecto dio un vuelco a partir de ese momento.
Esta experiencia de momento ‘clic’ en general se repite en cada proyecto de mejora continua. Hay un punto a partir del cual los equipos con los que están trabajando comienzan a “ver” con otros ojos la realidad de sus procesos, de una manera diferente a como lo estaban haciendo. A partir de ese momento, es mucho más fácil trabajar en los cambios y mejoras necesarios, y todo “fluye” mucho más rápido.
¿Por qué nos elegisteis?
Cuando decidimos embarcarnos en la línea de trabajo de mejora continua, hicimos una selección de empresas españolas que tuviesen capacidad de realizar consultoría y formación en Lean. De todas las empresas, SGS PRODUCTIVITY nos pareció la más adecuada por su experiencia en distintos sectores industriales y también por su enfoque práctico, realista y cercano a las necesidades de sus clientes. El tiempo nos confirmó que la elección había sido la correcta.
Cuéntanos alguna anécdota que hayas vivido con SGS PRODUCTIVITY
Iniciamos nuestro primer proyecto con SGS PRODUCTIVITY con un proyecto con compromiso de resultados y retorno de la inversión. Era un poco arriesgado, y en retrospectiva, creo que ninguna de las partes teníamos totalmente claro que lo conseguiríamos… Recuerdo que a mitad de proyecto el director de proyecto de SGS me llamó para comentar este asunto, visiblemente preocupado. Sorprendentemente, la conversación, en lugar de enfocarse en lo negativo (qué va a pasar si no se cumplía, habría penalidades, etc) se centró en lo positivo: qué llevábamos conseguido, cómo lo íbamos a presentar al negocio, qué podíamos hacer en el tiempo que nos quedaba…
Al final el proyecto concluyó con éxito. Quizás la anécdota anterior resuma una de las claves: los resultados vienen de la colaboración estrecha entre todas las partes, formando un único equipo donde las capacidades se complementan, y hay un cierto nivel de confianza y complicidad.
¿Cómo habéis visto evolucionar vuestro equipo a lo largo del proyecto?
Una de las cosas más gratificantes que tiene trabajar en proyectos de mejora continua es constatar cómo estos proyectos enriquecen a las personas y equipos que participan en los mismos, tanto a nivel de crecimiento personal como de implicación con la compañía.
Intervenir activamente en la mejora de los procesos de trabajo y la toma de decisiones hace que las personas maduren más rápidamente adquiriendo habilidades de liderazgo y comunicación. Otro efecto positivo es un mejor conocimiento entre compañeros y áreas de trabajo, lo que facilita un ambiente de trabajo más agradable y humano.
En este tiempo he visto evolucionar a personas que sin una gran experiencia previa han adquirido competencias profesionales pasando a tener un papel clave en las áreas y procesos donde trabajaban.
Creo que esto no es causal: la mejora continua la realizan las personas, si los procesos de la compañía, mejoran, tiene que ser necesariamente porque las personas que trabajan en los mismos también mejoran.
Si tuvieras que definir la colaboración con SGS Productivity en una sola frase… ¿cuál sería?
SGS PRODUCTIVITY es una empresa enfocada a la industria, cercana, que nos conoce bien desde hace mucho tiempo. Confiamos en ellos.