Lactalis Zamora es una fábrica elaboración de queso fresco, con marcas muy reconocidas en el mercado como “El Ventero”, “President” o “Flor de Esgueva”. Es la filial española fundada por André Besnier en Laval (Francia), hoy una multinacional que es la mayor productora de lácteos del mundo y segunda en Francia por detrás de Danone.
En la fábrica de Zamora implantamos hace 2 años Lean Manufacturing en Producción y se acaba de lanzar un nuevo proyecto de Lean Mantenimiento (TPM) en el taller.
Debido a la situación provocada por el COVID-19 y que la empresa ha favorecido en la medida de lo posible el teletrabajo, se han tenido que adaptar algunos de los procesos, sobre todo reuniones. Veamos un ejemplo y lo que hemos aprendido con este cambio.

Sesión de análisis y evaluación de implantaciones. Reuniones:
TOP60: Reunión de seguimiento del cuadro de mando, a las 12:00, con los principales indicadores de Productividad, de Mantenimiento y de supervisión del plan de acción surgido durante el proyecto y mantenido por la empresa. Con todas las acciones de mejora surgidas, revisamos las acciones con retraso y aquellas que ya están finalizadas. Lo grabamos por Teams en el portátil del Director Samuel Cabrero. A destacar la preparación, ya que previamente, había estado trabajando toda la mañana con el Lean Promotor, actualizando toda la información para que fuera viable la reunión sin incidencias y sin dudas.

TOP5: En el propio taller, coincidiendo con el cambio de turno de mañana a tarde. Es una reunión donde se reúnen los técnicos de mantenimiento para revisar la evolución de los indicadores a su nivel y el establecimiento de acciones de mejora. Lo grabamos por Teams en el móvil del Lean Promotor.
Qué hemos necesitado y qué hemos aprendido?
Para poder teletrabajar es imprescindible que la empresa tenga instalado una herramienta colaborativa tipo Teams, Skype o similiar (tanto en portátiles como en móviles) y que tenga cobertura wifi o móvil en aquellos puntos donde se realiza la reunión.
La preparación de las reuniones es clave.

La experiencia en aquellos clientes que aceptan teletrabajar está siendo bastante satisfactoria y se aprovecha mucho el tiempo, en ocasiones incluso más que presencialmente, ya que se evitan «desperdicios» (paseos, interrupciones, charlas no programadas, desplazamientos de un sitio a otro en empresas grandes).
El cara a cara no se puede sustituir, pero es una opción que resulta interesante incorporar a las prácticas de cualquier empresa.